-Título: 쌍화점 / Ssanghwajeom
-País: Corea del sur.
-Duración: 133 min
-Director: Yoo Ha
-Año: 2008
-Año: 2008
La película trata sobre la relación entre un rey (el rey de Goryeo) su leal súbdito, el jefe de guardia Hong-lim, el cual es su amante y del cual está enamorado, y las constantes presiones con tener un hijo heredero para el trono. Ante estos problemas el rey decide pedir a su amante (Hong-lim) que “sirva” a la reina para lograr tal heredero ya que él se ve incapaz de tomar a una mujer, provocando con ello un conflicto que ninguno de los protagonistas se espera.
Con todo este entramado de problemas que parece sacado casi de una telenovela se desarrolla una película en la que los celos, la pasión y el amor quedan mostrados a flor de piel en todo momento. Sin permitir que nos distraigamos ni un momento en lo que está sucediendo en cada escena y en cada movimiento de los personajes; a esto hay que añadir que el propio director de la película fue el que creó esta historia, la cual se desarrolla sin pausa pero sin prisa, llevándonos al culmen de la historia y a un final que si no es de esperar y donde los celos son los grandes protagonistas de esta historia.
Durante toda la película se puede observar el ambiente de un palacio que es vigilado día y noche, y donde la traición se murmura tras las paredes de papel y a pesar de las relaciones amorosas entre los personajes se sigue mostrando un respeto entre ellos, poco común en occidente. Toda la película está llena de colores, típicos de películas asiáticas (tigre y dragón, la casa de las dagas voladoras, etc.) y que nos lleva a un ambiente diferente y nos centra casi toda la película, a excepción de algunas escenas, en el interior de este palacio, y donde el vestuario cambia dando grandeza a la escenografía, creando un mundo casi de cuento de hadas.Por otro lado la música, que acompaña a toda la historia, casi pasando desapercibida por momentos, está perfectamente compuesta para cada momento y en cada situación, de manera en la que sin que nos percatemos haga que nuestros propios sentimientos se entremezclen y nos hagan sentir más cercana la historia, jugando constantemente con planos medios y también de detalle en los que los personajes con los gestos de sus rostros nos muestran sus propios sentimientos; ya que en casi toda la película se está usando planos para dar importancia a los personajes, y los pocos planos generales que se muestran nos llevan a encontrar ese palacio en lo que todo está preparado para su rey.
A todo esto hay que añadir las sin duda necesarias escenas sexuales en las que (para un ambiente asiático, poco acostumbrado a ello) la naturalidad por parte de los actores, se deja ver en todo momento y que nos hacen creer más lo que la historia nos está contando, adornada con una hermosa fotografía y con unos escenarios que parecen bailar al son de cada imagen; una belleza que se deja ver con planos en los que el contra luz ayuda a llevarnos al ambiente en el que nos encontramos y a envolvernos del romanticismo de la película.
Por todo ello he de decir que se trata de una película que podríamos denominar como una obra de arte, un espectáculo de colores, sentimientos y una fantástica actuación por parte del os actores. Y la recomendaría a todas aquellas personas que disfruten tanto con la fotografía y con las historias de amor en las que se deja a un lado el clásico romance hollywoodense.

No hay comentarios:
Publicar un comentario